Todo el mundo tiene un Don de Dios, pero el diablo solo busca apagarte. ¿Tienes el Espíritu Santo, pero no tienes la pasión? El Don nunca se va, ¡pero el fuego sí! Un Don sin fuego es un regalo escondido y atrasado. ¡El humo te hace llorar, pero el fuego te cambia!
Una persona con fuego se hace notar. La excelencia de Dios no es amiga de la mediocridad. ¡Es hora de la Ignición!
¡Pide fuego! Mira «Ignición» y aviva el fuego del Don de Dios que está en ti.
Predicada por el Pastor Javier Bertucci.
