EN UN MUNDO ENDURECIDO, ¿QUÉ ACTO TIENE MÁS PODER QUE CUALQUIER SACRIFICIO? Jesús mismo lloró para mover al Padre. Lo que la sociedad llama debilidad, el cielo lo cuenta en un cáliz. Tus lágrimas no son derrota, sino la llave de la obediencia y la herramienta que libera a tu familia y nación. El diablo sabe esto y por eso busca endurecer tu corazón. Descubre el poder de ese llanto intercesor, puro y sin rencor, que hace que el Espíritu Santo se siente a consolarte. Aprende a transformar tu desierto en tierra fértil con la sal de tus ojos. Pastor Javier Bertucci te revela «Sacrificando Lágrimas en el Altar de Dios.» ¡Míralo ahora y desata el milagro que Dios te tiene reservado!
