La prédica del pastor Javier Bertucci destaca la transición de «Dios vendrá» al presente «Dios viene a ti», revelando que el milagro ya está en camino. Al cumplirse el tiempo divino, se activa un reloj profético que inicia una nueva época de bendición para las familias. Dios, desde Su eternidad, contempla el resultado de Sus promesas y destruye en un día ataduras construidas por años. La fe exige llamar lo que no es como si fuese y perseverar en la oración sin importar lo visible. Dios viene para despertar Su palabra latente en nuestro espíritu y trasladarnos del oprobio, escasez o enfermedad al lugar de gloria que ya preparó.
