Continúa tu entrenamiento: ¿Sabías que cada palabra ociosa que pronuncias tiene un registro eterno? El Pastor Javier Bertucci advierte que por esas simples palabras serás justificado o condenado en el día del juicio. Si quieres amar la vida y ver días buenos, debes refrenar tu lengua del mal. Si tu boca habla maldición, tu religión es vana.
Aprende a usar tus palabras para construir, no para destruir. ¡Reproduce este poderoso mensaje!

