Se nos ha enseñado que la vida cristiana es pasiva, pero no hay victoria sin una gran pelea.
Dios ya te dio todo, pero al cruzar, encontrarás gigantes. Él quiere formar ganadores, no vagos.
Las promesas para tu vida son preciosas y grandísimas. No están en la orilla; tendrás que remar lago adentro. Tu valor determina lo que tomas. ¿Estás peleando con fe por el cuadro completo?
Desarrolla la cultura del esfuerzo y la pelea.
En «¡Tienes que pelear!», el Pastor Javier Bertucci te desafía a salir al ring.
Tu milagro espera la intensidad de tu lucha. ¡Véala ahora y aprende a conquistar!
