¿Tu barca es azotada por las olas y la tempestad? ¡Un rato sin Jesús te puede costar muy caro! Deja de vivir para tu mundo pequeño y enfócate en el propósito de Dios. Tienes que morir a tus deseos; móntate en la cruz para que Él viva en ti.¿Vienen los días malos? ¡Disfruta! No quites tu mirada del autor y consumador de la fe. Jesús no te pide resolver, solo te dice: «Ven». El diablo se enfrenta a la Roca inconmovible de los siglos. ¡Vive para la sonrisa de Jesús!
